Cómo crear un cronograma capilar

Si acabas de comenzar a cuidar o a recuperar tus rizos y estás en plena fase de transición, es recomendable que establezcas una rutina capilar para que puedas darle a tu pelo los tratamientos necesarios en cada momento dependiendo del estado en el que se encuentre.



El cabello está compuesto principalmente por proteína, que se origina en el folículo piloso. Esta proteína se llama queratina, la cual hace que el pelo tenga elasticidad y resistencia. El uso de químicos en el pelo, la exposición al sol o someter al pelo a un exceso de calor puede dañar su estructura y debilitar la cutícula. Por eso, un cabello dañado que haya abusado de planchas o tintes durante años necesitará aplicar tratamientos reconstructores más a menudo que un cabello que está sano.

Por este motivo es muy importante que conozcas en qué estado se encuentra tu pelo, ya que sólo así conseguirás hidratarlo, nutrirlo y reconstruirlo debidamente. Para asegurarte de que aportas al cabello los cuidados necesarios puedes crear lo que se conoce como cronograma capilar.

¿Qué es un cronograma capilar?

Un cronograma capilar se basa en el seguimiento de un calendario de cuidados que nos ayudará a saber cuándo debemos aportar hidratación, nutrición y reconstrucción al cabello. Tiene como principal objetivo devolverle la suavidad, el brillo y la vitalidad y es especialmente útil en cabellos secos y/o muy dañados debido al uso continuado de planchas o tratamientos químicos.

Para llevarlo a cabo utilizaremos tres tipos de mascarillas capilares diferentes que iremos alternando cada semana, enfocadas cada una a solucionar problemas específicos como la sequedad, el encrespamiento y la rotura del cabello. Estas son cada una de las fases de un cronograma capilar:

Hidratación

La hidratación es la primera fase y consiste en reponer el agua que nuestros rizos pierden y es clave para todo: desde reducir la rotura del cabello, hasta conseguir una buena definición. Se obtiene de ingredientes acondicionadores, de humectantes como la glicerina y el aloe vera, así como de diferentes extractos de plantas. Estas tres son un buen ejemplo de mascarillas hidratantes:

Nutrición

Si notas que tu cabello está muy encrespado o que tus puntas están muy abiertas, es momento de reponer su oleosidad. La nutrición capilar es el procedimiento responsable de reemplazar los lípidos en el cabello, dejándolo suave y flexible. Lo que hacen exactamente los aceites y los emolientes presentes en las mascarillas es cubrir cada hebra mediante una capa protectora, proporcionando brillo y flexibilidad al cabello. Estas tres mascarillas son nutritivas, ya que en su fórmula podemos encontrar un alto porcentaje de mantecas y aceites:

Reconstrucción

La última fase del cronograma capilar es la de la reconstrucción, que consiste en reponer la proteína que nuestro cabello pierde por causas como el sol, el clima, las decoloraciones y las planchas. Son especialmente necesarias en cabellos dañados con porosidad alta, ya que son aquellos que tienen la cutícula más levantada. La función de las proteínas es la de rellenar estos huecos, fortaleciendo la fibra capilar y previniendo su rotura. El resultado de una buena reconstrucción es un cabello elástico y resistente, capaz de estirarse levemente y volver a su estado normal sin romperse.

No obstante, es importante mantener un buen equilibro entre hidratación y proteínas ya que un exceso de esto último puede hacer que nuestro pelo se vuelva rígido y quebradizo. A continuación puedes ver tres mascarillas reparadoras con proteínas en su fórmula:

Cronograma capilar según tu tipo de cabello

Una vez que hayas elegido qué mascarilla hidratante, nutritiva y reparadora vas a utilizar, es importante que analices tu pelo en profundidad para saber exactamente qué necesita. El cronograma capilar funciona especialmente en cabellos secos y en cabellos que han sido sometidos a procesos químicos, ya que son los más porosos y frágiles y, por tanto, los que más cuidados requieren.

Por supuesto, también puedes utilizar el cronograma capilar si tu pelo está aparentemente sano. Simplemente tendrás que variar el tiempo de tratamiento así como las fases. Un pelo sano puede seguir el cronograma capilar durante un mes y no necesitará una mascarilla reparadora tan a menudo como uno sobreprocesado, que necesitará dos o tres meses para comenzar a ver resultados. Por eso, la frecuencia con la que utilizaremos una mascarilla u otra dependerá siempre del estado de nuestro cabello.

En cualquier caso, debes dejar aproximadamente 48 horas entre una fase y otra, aunque puede ser más dependiendo de la frecuencia con la que te laves el pelo. A continuación puedes ver dos calendarios diferentes: uno para cabellos secos y otro para cabellos muy dañados o sobreprocesados.

Pelo seco

Para un cabello seco se aconseja realizar el cronograma durante dos meses. En este caso hidratemos y nutriremos el pelo por igual, haciendo una reconstrucción una vez al mes.

Sem. 1HidrataciónNutrición
Sem. 2HidrataciónNutrición
Sem. 3HidrataciónNutrición
Sem. 4HidrataciónReconstrucción

Pelo muy dañado

Para un pelo muy dañado lo más recomendable sería seguir el cronograma capilar durante tres meses, haciendo hincapié sobre todo en la fase de reconstrucción que haremos dos veces al mes.

Sem. 1Hidrat.Nutric.Recons.
Sem. 2Nutric.Hidrat.Nutric.
Sem. 3Hidrat.Nutri.Recons.
Sem. 4Hidrat.Hidrat.Nutric.

Una vez que notes que tu pelo ha vuelto a brillar y a recuperar su aspecto saludable puedes comenzar a aplicar una mascarilla de forma semanal o cada quince días, dependiendo de las necesidades de tu cabello.

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