TODO SOBRE EL

Método Curly Girl

¿Qué es el método Curly Girl o Curly Girl Method?

Libro Curly Girl Method Lorraine Massey

El método Curly Girl, también conocido como Curly Girl Method, surgió a raíz de la publicación del libro Curly Girl The Handbook por la estilista estadounidense Lorraine Massey. En él, la autora profundiza en el cuidado del cabello rizado y propone una nueva manera de tratarlo. Desde que fuera publicado, este nuevo método se ha ido haciendo cada vez más popular y ya son muchas las mujeres que se han animado a seguirlo y a compartir sus antes y después en las redes sociales.

La clave del método Curly Girl reside en aceptar la naturaleza de nuestro cabello y en tratarlo con el máximo respeto, otorgándole todos los cuidados necesarios para evitar el encrespamiento y conseguir unos rizos totalmente definidos y elásticos. Por lo general, el cabello rizado tiende a ser bastante seco por naturaleza por lo que, para evitar resecarlo aún más, debemos eliminar el uso de ciertos ingredientes como las siliconas, los sulfatos y los alcoholes secantes, además de ceras, ftalatos y aceites minerales. Tampoco se recomienda el uso de planchas o tratamientos alisadores, ya que pueden llegar a modificar el patrón del rizo.

¡Descubre cómo es tu pelo!

Antes de nada, hay que tener en cuenta que cada cabello es diferente y necesita distintos cuidados por lo que, para poder darle los tratamientos adecuados, es necesario que conozcas primero cuál es tu tipo de rizo y cómo es su porosidad, densidad y grosor.

Productos aptos para el método Curly Girl

Actualmente, la mayoría de champús y mascarillas que encontramos en el mercado suelen llevar ingredientes que, por una razón u otra, no son del todo beneficiosos para el pelo rizado: algunos llevan sulfatos y siliconas, otros alcoholes secantes… En los siguientes apartados encontrarás, dividos por categorías, una selección de productos aptos para el método Curly Girl según tu tipo de cabello para que te sea más fácil encontrar el más adecuado para ti.

¿Qué propone el método Curly Girl?

Hasta ahora, nuestra rutina capilar consistía en lavarnos el pelo con un champú con sulfatos, aplicar un acondicionador con siliconas después y terminar con un producto para definir los rizos que, en el caso de utilizar espuma, había muchas probabilidades de que tuviera algún alcohol secante en su fórmula.

Con esto lo que hacíamos era, en primer lugar, arrastrar la suciedad del cabello en profundidad, aceites naturales incluidos; aplicar un producto con siliconas que lo recubriera y lo hiciera ver bonito, sin importar que estuviera o no dañado; y, por último, utilizar un producto de peinado con más siliconas que, en la mayoría de casos, podía contener también otros ingredientes nocivos.

En definitiva, nuestra rutina capilar se había convertido en un círculo vicioso en el que el uso de siliconas nos hacía necesitar un champú con sulfatos para eliminarlas que, a su vez, nos resecaba el pelo.

Por eso, lo que propone el método Curly Girl es lo siguiente:

No usar productos con sulfatos

Los sulfatos son un tipo de tensioactivos, también conocidos como surfactantes, que actúan como un detergente en nuestro cabello, arrastrando tanto la suciedad como los aceites naturales que el propio cuero cabelludo genera. Si tenemos en cuenta que el pelo rizado se caracteriza por su falta de hidratación, el uso continuado de sulfatos hará que nuestro pelo se vea cada vez más seco.

Estos son algunos de los más comunes:

  • Sodium Lauryl Sulfate
  • Sodium Laureth Sulfate
  • Ammonium Laureth Sulfate
  • Ammonium Lauryl Sulfate

Algunos champús utilizan también Sodium Coco Sulfate, especialmente aquellos que se presentan en formato sólido. Sin embargo, este ingrediente también sigue siendo un sulfato y como tal, debemos evitarlo. En su lugar, debemos buscar productos que contengan algunos de estos tensioactivos anfóteros que, aunque también derivan del coco, son mucho más suaves para nuestro cabello:

  • Cocamidopropyl Betaine
  • Coco Betaine
  • Cocamidopropyl Hydroxysultaine

No usar productos con siliconas no solubles en agua

La principal función de las siliconas es aportar brillo y suavidad al cabello. Para ello, se adhieren a la fibra capilar y crean una especie de barrera que impide que penetre el agua y la hidratación aunque, a su vez, también impiden que salga.

Un pelo dañado o maltratado, que haya sido sometido a años de planchas y tintes, se verá mucho mejor con el uso de siliconas, pero esto lo único que hará será enmascarar su estado real y no solucionar el problema de raíz. Además, su uso continuado produce acumulación en el pelo y para eliminarlas necesitaremos recurrir a un champú con sulfatos. De lo contrario, es muy probable que nuestro pelo comience a verse cada vez más opaco o que incluso aparezca caspa. Para evitar utilizar tensioactivos tan agresivos con nuestro cabello, lo más recomendable es dejar de utilizar siliconas no solubles en agua.

A continuación puedes ver una lista de las más comunes:

  • Amodimethicone
  • Dimethicone
  • Bis-aminopropyl dimethicone
  • Cetearyl Methicone
  • Cetyl Dimethicone
  • Cyclopentasiloxane
  • Stearoxy Dimethicone
  • Stearyl Dimethicone
  • Trimethylsilylamodimethicone
  • Dimethiconol

No obstante, no todas las siliconas se comportan de la misma manera. Las hidrosolubles, que se pueden eliminar fácilmente con un champú sin sulfatos o incluso con co-wash, no hay por qué dejar de usarlas a no ser que veas que a tu pelo no le sientan bien. Al igual que las volátiles, ya que se evaporan una vez aplicado el producto.

No usar productos con alcoholes secantes

Los alcoholes de cadena corta se utilizan a menudo en algunos productos de peinado por su efecto de secado. Se evaporan rápidamente, lo que puede ser útil en algunos casos, pero eso a su vez puede eliminar la humedad que nuestro cabello necesita. Además, son capaces de penetrar en la fibra capilar, produciendo en muchas ocasiones el temido encrespamiento. Por tanto, lo mejor que puedes hacer es evitarlos.

Aquí puedes ver algunos de ellos:

  • Ethanol alcohol
  • Ethyl alcohol
  • Propanol alcohol
  • Alcohol denat
  • Isopropyl alcohol
  • Isopropanol alcohol

Uno de los alcoholes de cadena corta que puede ser un tanto controvertido es el conocido como Benzyl Alcohol. Es un alcohol aromático utilizado como fragancia, conservante, solvente y agente reductor de la viscosidad. Se suele utilizar en una cantidad mínima y no tiende a dar problemas, por lo que los productos que lo llevan entre sus ingredientes se consideran aptos.

Además de los alcoholes anteriormente mencionados también existen los alcoholes grasos, conocidos también como alcoholes de cadena larga. Normalmente derivan del aceite de coco o del aceite de palma y no resecan el pelo como los anteriores, por lo que están permitidos en el método Curly Girl. Estos, al ser más oleosos, son utilizados normalmente como emulsionantes. Además, aportan cremosidad al producto y ayudan a que se distribuya con facilidad.

A continuación puedes ver algunos de ellos:

  • Cetyl alcohol
  • Cetearyl alcohol
  • Stearyl alcohol
  • Lauryl alcohol

No usar productos con ceras, ftalatos o aceites minerales

Las ceras se añaden a los productos para el cabello porque son similares a las mantecas. Tienen una estructura que las hace muy hidrófobas y su aplicación en el cabello hace que sea imposible volver a humectarlo hasta que se retiren con un champú que contenga sulfatos. Estas son algunas de ellas:

  • Bees Wax
  • Candelilla Wax
  • Lanolin

De la misma manera, el aceite mineral se ha usado durante décadas como una opción barata para sellar la humedad del cabello. No penetra en la hebra, sino que la recubre con una barrera similar a la silicona para mantener la humedad en el cabello durante más tiempo. Lo podrás identificar en la lista de ingredientes como mineral oil, petrolatum o paraffinum liquidum.

El problema es que esta barrera hace que sea imposible añadir más humedad al cabello por lo que termina obstruyendo el folículo piloso, ya que el aceite mineral no permite que los nutrientes penetren en su interior. Para evitar tener que utilizar champús con sulfatos, lo más recomendable es dejar de utilizar productos que contengan ceras y aceites minerales.

No cepillar el cabello en seco

Para evitar deshacer los rizos es muy importante que no cepillemos nunca el cabello en seco. De hecho, el método Curly Girl aconseja no utilizar ni cepillos ni peines y utilizar en su lugar nuestros propios dedos.

Sin embargo, el pelo rizado suele enredarse bastante y es probable que en algún momento necesites cepillarlo. Para ello, lo mejor es hacerlo en la ducha, con el pelo completamente mojado y con peines que tengan las púas bastante separadas.

También existen otro tipo de cepillos diseñados especialmente para definir el rizo, como los cepillos Denman. Estos cuentan con una almohadilla de goma que impide la carga estática del cabello y además es extraíble, permitiendo ajustar el número de hileras en todo momento.

No utilizar planchas ni secadores

El calor resulta muy agresivo con todo tipo de cabellos en general, pero especialmente con el rizado puesto que modifica su estructura. Un uso continuado de planchas y/o de secadores a alta temperatura hará que nuestro patrón de rizo acabe cambiando por completo, debilitando la fibra capilar y haciendo que se rompa con más facilidad.

Pese a esto, el calor -en su justa medida- puede llegar a ser útil a la hora de aplicar cualquier tipo de mascarilla hidratante o reconstructora, puesto que ayuda a levantar la cutícula y a que el tratamiento penetre mejor en la fibra capilar. Por eso, mucha gente usa gorros térmicos para mascarillas como esta.

El método Curly Girl recomienda dejar secar el pelo al aire libre, pero si en alguna ocasión necesitas secártelo -especialmente en épocas de frío- o quieres conseguir unos rizos más definidos, puedes utilizar difusores como este que ofrecen una óptima combinación entre flujo de aire y temperatura para conseguir así un secado mucho más delicado y respetuoso con el cabello.

El método Curly Girl en 5 pasos

Ahora que conoces un poco mejor en qué consiste el método Curly Girl ha llegado el momento de pasar a la acción. Lorraine Massey, la autora del libro Curly Girl The Handbook, recomienda seguir el método durante al menos tres semanas para comenzar a ver cambios en nuestro cabello. Si pasado este tiempo sigues notando tu pelo igual, no te preocupes: dependiendo de lo dañado o maltratado que lo tengas, la fase de transición durará más o menos tiempo. Pero, una vez la pases, comenzarás a notar las diferencias y no querrás volver atrás.

Paso 1 · Realizar un último lavado con sulfatos

El primer paso es eliminar las siliconas acumuladas en nuestro cabello. A este paso se le conoce como «último lavado» o «final wash» y es importante hacerlo para comenzar el método desde cero, con el pelo completamente limpio de residuos. Para ello, tenemos que utilizar un champú que contenga sulfatos -para poder limpiar el pelo en profundidad- pero que no tenga siliconas para que estas no se vuelvan a adherir a nuestro cabello. Estos son algunos de los champús con sulfatos que puedes utilizar para realizar un último lavado:

Paso 2 · Lavar el pelo siguiendo el método Curly Girl

A partir de este momento puedes comenzar a lavarte el pelo con productos aptos. Para ello tienes varias opciones: o bien lavarte el pelo haciendo co-wash o bien utilizar un champú sin sulfatos ni siliconas.

El co-wash o co-washing consiste en lavarse el pelo con un acondicionador específico que normalmente contiene algún tensioactivo suave en su fórmula. Es la forma más hidratante de limpiar el cuero cabelludo y se recomienda especialmente para cabellos muy secos o para quienes hacen deporte y necesiten lavarse el pelo diariamente.

Paso 3 · Aplicar acondicionador

Después de lavarnos el pelo es aconsejable aplicar un acondicionador desde la mitad del cabello hasta las puntas. Es ahora cuando aprovecharemos para desenredarlo, ya sea con un peine de púas anchas o con nuestros propios dedos.

Para aplicar el acondicionador existe una técnica muy conocida que se llama «Squish to Condish» o «STC». Para llevarla a cabo, la melena tiene que estar completamente mojada y boca abajo. En esta misma postura aplicaremos acondicionador por todo el pelo, aprovechando para desenredarlo bien. Cogeremos agua con las manos y comenzaremos a apretar el pelo una y otra vez para que el agua se mezcle bien con el acondicionador. De esta manera conseguiremos que el producto penetre más profundamente en la hebra. Una vez hecho esto repetidas veces, procederemos a enjuagar el pelo.

No te olvides tampoco de utilizar una mascarilla un par de veces al mes aunque, si acabas de empezar el método Curly Girl y estás en lo que se conoce como fase de transición es bastante probable que necesites aplicarla más a menudo. Se suelen dejar en el pelo unos 15-30 minutos y, para que el producto penetre mejor en la fibra capilar, puedes aplicar un poco de calor con ayuda de un gorro térmico.

Paso 4 · Definir y secar el pelo

En el mercado podemos encontrar todo tipo de cremas, espumas y geles, aunque debemos asegurarnos siempre de que el fijador que elijamos no lleve ni siliconas ni alcoholes secantes. Otro producto a tener en cuenta en este punto es el leave-in o acondicionador sin aclarado, que se aplica antes del fijador para hidratar el cabello y controlar mejor el encrespamiento.

Para conseguir una buena definición es importante que el pelo esté empapado de agua y que el producto sea distribuido de manera uniforme por todo el pelo. Para ello puedes ayudarte de tus propios dedos o utilizar un cepillo Denman. A la hora de secarte el pelo intenta no utilizar toallas de algodón, ya que pueden hacer que tu pelo se llene de frizz. En su lugar usa mejor toallas de microfibra. Deja secar el pelo al aire libre o utiliza un difusor como este, utilizando la temperatura más baja para un secado respetuoso del cabello.

Dependiendo del producto fijador que hayas utilizado, es probable que empiece a volverse rígido a medida que se va secando. A esta capa dura se le llama «cast» y ayuda a mantener los rizos protegidos del frizz hasta que el cabello se seca. Para eliminarlo, sólo tenemos que hacer lo que se conoce como «Scrunch Out The Crunch» o «SOTC», que no es más que apretar suavemente los rizos desde las puntas hasta la raíz.

Paso 5 · Mantener y refrescar los rizos

Para que los rizos duren definidos el mayor tiempo posible es aconsejable protegerlos durante la noche con un gorro o buff para dormir y/o con una piña, es decir, recogiéndonos todo el cabello en un moño alto. Para evitar el encrespamiento y suavizar la fricción del pelo contra la almohada, también puedes utilizar gorros de seda o fundas de almohada de satén.

Si al cabo de los días notas que tus rizos han comenzado a deshacerse, puedes probar a refrescar el pelo utilizando productos como este o aplicando un poco de acondicionador sin aclarado. De esta manera conseguirás que los rizos vuelvan a recomponerse y podrás alargar el tiempo entre lavado y lavado.

Consejos antes de empezar el método Curly Girl

Analiza tu pelo

Antes de comenzar el método Curly Girl es muy importante que conozcas exactamente cómo es tu pelo: cuál es tu tipo de rizo, cómo es su porosidad, su densidad y su grosor. Solo así sabrás detectar qué productos pueden irle mejor y qué cuidados debes darle en cada momento.

Te recomiendo que mantengas una rutina simple al principio. Intenta no mezclar muchos productos o no sabrás con exactitud cuál te funciona mejor. Si vas a probar algo nuevo, intenta añadirlo sin variar el resto de productos de tu rutina. Solo así te darás cuenta de si ese producto te ha funcionado o si, por el contrario, tu pelo se veía mejor sin él.

Sé paciente

Lorraine Massey, la autora del método Curly Girl, recomienda un mínimo de tres semanas para comenzar a notar algún cambio en nuestro cabello. Ten en cuenta que tu pelo debe habituarse a la falta de sulfatos y siliconas e incluso es probable que durante un tiempo se vea peor que cuando los usabas. Es lo que se conoce como fase de transición. Durante esta etapa puedes notar encrespamiento, apelmazamiento y falta de definición, pero no te preocupes porque en cuanto tu pelo se acostumbre a esta nueva rutina comenzará a verse cada vez mejor.

Prueba y observa

El método Curly Girl es más bien un método a base de prueba y error. Hay muchísimos productos en el mercado enfocados a diferentes necesidades y es posible que tardes en encontrar el que mejor le va a tu pelo. Además, es muy probable que lo que le vaya bien a otra persona no te funcione bien a ti, o que incluso un producto que no te gustaba al principio te acabe gustando en un futuro. Todo es cuestión de probar.

Adapta el método a tus necesidades

Es muy importante que adaptes el método a tu estilo de vida y a tus necesidades. No todo el mundo puede dedicarle el mismo tiempo a cuidar su pelo, ni a todo el mundo le funciona igual de bien la misma técnica porque cada cabello es totalmente diferente. Lo más recomendable es ir probando diferentes rutinas y, sobre todo, entender cómo actúan los ingredientes en nuestro pelo para saber cuáles debemos evitar.

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